Chi Kung (Qi Gong)

Chi Kung significa trabajo con la energía. También se escribe como Qi Gong.

 

Hay muchos sistemas diferentes de Qi Gong. Todos ellos se pueden utilizar como ayudas paralelas a cualquier medicina ya sea oriental u occidental. También el Qi Gong se puede utilizar para prevenir enfermedades o para paliar los efectos de una enfermedad o de una terapia invasiva. Y también, simplemente, para mejorar el bienestar físico, mental y emocional.

 

En general el Qi Gong es considerado como un sistema de ejercicios de movilizaciones, torsiones, flexiones y estiramientos con algunas visualizaciones para fortalecer y tonificar músculos, ganar flexibilidad y elasticidad en tendones y ligamentos, lubricar articulaciones y estimular puntos y canales energéticos. Pero el Qi Gong es algo más que todo esto.

 

 

Al principio el Qi Gong es más externo, osea más físico. Poco a poco la práctica se va transformando y adquiere un sentido más interno. El practicante empieza a conectarse con su cuerpo energético. Con paciencia y tiempo se logrará traspasar el límite del propio cuerpo y liberar el propio Qi (energía) vital para que pueda fusionarse con el Qi universal. Este es el fin último del Qi Gong. El reencuentro con el estado original de toda la materia. Es decir, la fusión de nuestra consciencia parcial con la consciencia universal. Aunque no lleguemos a este fin último, nuestra práctica no es en vano. Cada paso que damos en el camino de la práctica es un logro que nos aportará salud y bienestar físico, mental y emocional. No hay que perseguir la meta sino disfrutar de cada paso en el camino. Solo así podemos sentirnos libres de presión y con fuerza para avanzar.